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jueves, 27 de septiembre de 2012

Crianza con apego



La crianza con apego (“attachment parenting”) o respetuosa como también se le conoce, responde a  una filosofía basada en la teoría del apego en la psicología del desarrollo, siendo uno de sus pilares el pediatra William Sears.  La crianza respetuosa se fundamenta en el amor y el respeto.  Está enfocada en tener total conocimiento acerca de todas las necesidades de los niños y satisfacerlas a cabalidad sobre una base de amor, respeto y sobre todo empatía.  Se trata de tener la capacidad de ponernos en el lugar de ese ser humano en desarrollo y  ofrecerle un crecimiento íntegro y en armonía.  Los siguientes son algunos de los elementos que han sido estudiados por profesionales como pediatras y psicólogos entre otros, y reconocidos como beneficiosos y sobre todo necesarios para la crianza de los niños:

  • ·          Dormir con los hijos
  • ·          Lactancia prolongada
  • ·         Contacto físico permanente
  • ·         Cargarlos en brazos
  • ·         Evitar llevarlos a cuidos o guarderías
  • ·         No violencia física ni verbal

Contrario a lo que se piensa, entre los beneficios encontrados con esta crianza se destaca el que estos niños al crecer muestran características como independencia, seguridad, liderazgo, empatía y sobre todo una gran autoestima.  Se entiende que la dependencia hacia los padres en los primeros años de vida, los ayuda a progresar con mucha seguridad hacia una muy saludable autonomía.

Es de suma importancia tener presentes que es indispensable el que nos desprendamos de las imposiciones culturales, las cuales hemos adoptado con el transcurso del tiempo casi de forma inconsciente y como adaptaciones para poder ajustarnos a los distintos ritmos de vida.  Nos debe ser muy común el que se nos acerquen personas que nos digan frases como las siguientes: “Los niños son manipuladores”, “Ya es tiempo de que lo destetes” y “No lo cargues que se acostumbra a estar en brazos”, entre muchas otras.  Ante comentarios como estos debemos preguntarnos si no es esta una cultura que contradice y atenta contra nuestra naturaleza e instintos y más aún, contra la de nuestro bebé.

De acuerdo a la experiencia que he tenido con mi hijo de cuatro años, he podido ver que ni el colecho, ni el cargarlo en brazos, ni la lactancia, ni la crianza en base al respeto, la comprensión y el dialogo han tenido consecuencias negativas en su desarrollo. Observo en él a un niño seguro de sí mismo, independiente y con criterios propios.  Ante una auténtica preocupación por los problemas que aquejan a la sociedad, la crianza con apego, con niños sanos y felices que se transformen en adultos libres, saludables, respetuosos y movidos por el amor,  es mi aporte para cambiar el mundo.  

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